La viceministra de Seguridad Ciudadana, Carola Arraya, advirtió que la fuga del ciudadano uruguayo Sebastián Marset ha generado una reconfiguración del crimen organizado en Bolivia, especialmente en Santa Cruz, donde se reporta un incremento sostenido de hechos violentos vinculados al narcotráfico.

Según explicó la autoridad, la ausencia de Marset ha dejado un vacío en las estructuras ilegales que operaban bajo su mando, lo que ha abierto espacio para que otras organizaciones criminales intenten ocupar esos territorios y redes de operación.

“Tiene que ver con Sebastián Marset. Desde el momento de su huida, tanto en nuestro país como en la región —donde tenía una importante presencia en el narcotráfico—, queda un vacío con la reducción de los negocios que llevaba adelante este narcotraficante. Ese vacío es visto como una oportunidad por organizaciones criminales para ingresar a estos espacios” declaró Arraya.