
Desde la pasada fiesta de San Juan (23 de junio), el Parque Nacional Tunari (PNT) reporta incendios diarios, alertó su director, Luder Jiménez.
“Esta situación es alarmante porque en la gestión pasada (2022) la época crítica de siniestros solía empezar en agosto”, indicó la autoridad, añadiendo que los sucesos se están dando “en la mañana, noche y madrugada”.
Se detectó que las zonas con más incendios están dentro de las jurisdicciones de los municipios de Sacaba, Quillacollo y Tiquipaya, pero lo más preocupante es que se están registrando en zonas inaccesibles.
“No son ni siquiera áreas agrícolas donde posiblemente haya un chaqueo que pudo desbordarse y convertirse en incendio (…) Esto no es normal», explicó. Esto hace suponer a las autoridades que el fuego está siendo iniciado con mala intención.
Jiménez dijo que el 2022 se abrieron varios procesos judiciales en contra de supuestos responsables de estos hechos, pero en esta gestión aún no hay culpables.
SIN RESPALDO
Pese a estar “en primera línea” si hay un reporte de fuego, Jiménez lamenta que, cuando se dan los siniestros, las autoridades no visibilizan el trabajo del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
«Nos debilita como institución», afirma. Los escasos funcionarios deben trasladar varios litros de agua “a cuestas, en un terreno de 45 grados de inclinación”.
Y no parece haber alivio en la mira. Solo en una jornada de esta semana se reportaron al menos cuatro focos.
Dos patrullas fueron enviadas al sector Candelaria del municipio de Colomi, con advertencias de que el descrito como “fuego fuerte” avanzaría hacia Yachoj Mayu.
Más tarde, Sacaba también alertó de una columna de humo, pidiendo presencia del Sernap en las cercanías de Larati.
Hacia el oeste, las amenazas se registraron en Chocaya (Quillacollo), al norte de El Paso; y en el Valle Alto, un incendio forestal en la zona Kaluyo (Arbieto), que luego fue controlado.
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