
Tras la abrogación del Decreto 5503, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, anunció la suspensión inmediata de todas las medidas de presión a nivel nacional. Rodeado por sus bases, el dirigente calificó el hecho como una «misión cumplida». Este logro no solo representa una victoria frente al Gobierno, sino que marca un punto de inflexión para la COB, que busca recuperar su independencia y legitimidad tras dos décadas de alineación política con el Movimiento al Socialismo (MAS).
Aunque el Decreto 5503 fue derogado, su contenido fundamental persiste en el nuevo Decreto 5516, una norma consensuada entre el Gobierno de Rodrigo Paz y la dirigencia de la COB. La administración central destaca que el objetivo estratégico de eliminar la subvención a los carburantes permanece intacto, consolidándose como el eje central del modelo económico que impulsa el jefe de Estado.
Tras obtener el respaldo de las organizaciones sociales, el Ejecutivo se enfoca ahora en la Asamblea Legislativa Plurinacional. El objetivo es alcanzar los consensos necesarios para transformar los puntos previamente observados y abrogados en leyes sólidas y definitivas.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ponderó el acuerdo con la COB, señalando que el nuevo Decreto 5516 mantiene la base estratégica de la norma anterior. Lupo enfatizó que el trabajo ahora se centrará en el Legislativo para formalizar leyes sobre dos áreas críticas: la captación de financiamiento externo y el marco para la explotación de recursos naturales.
“Todo este proceso de diálogo y concertación con más de 160 sectores, nos ha llevado a mantener el fondo del Decreto 5503 en el (Decreto) 5516 que es exactamente el levantamiento de la subvención, la estabilidad social, el salario mínimo, el arancel cero y la reprogramación de deudas”, destacó Lupo.
La autoridad y la dirigencia de la COB coincidieron en que el fin del conflicto fue fruto de una extenuante jornada de negociación. El diálogo, que inició la tarde del lunes y se prolongó hasta la madrugada del martes, permitió una revisión minuciosa, artículo por artículo, del Decreto 5516 antes de alcanzar el consenso definitivo que desactivó las movilizaciones.










