El sector del transporte se ha convertido en el principal foco de resistencia a la eliminación de la subvención a los combustibles dispuesta por el Gobierno mediante el Decreto Supremo 5503. Desde ayer, el servicio se ha visto restringido en distintas regiones del país y se anuncian paros movilizados, mientras la población enfrenta serias dificultades para trasladarse.

En Santa Cruz, miles de personas padecieron la falta de micros desde tempranas horas de este viernes. La circulación de unidades fue mínima, pese a que el sector de los micreros no declaró oficialmente un paro. En la práctica, el transporte urbano operó con menos del 20% de sus unidades, generando aglomeraciones en paradas y obligando a los usuarios a recurrir a taxis, aplicaciones móviles, mototaxis e incluso vehículos improvisados.

En contraste, en La Paz, el conflicto se manifestó principalmente a través del incremento unilateral del pasaje, lo que generó reclamos de los usuarios. La Federación Departamental de Choferes confirmó un paro movilizado de 24 horas, que se cumplirá este viernes desde las cero horas, con puntos de bloqueo en distintas zonas de la ciudad. La decisión fue asumida en un ampliado que reunió a las nueve federaciones del sector, además de la Federación Andina y Chuquiago Marka.

El secretario ejecutivo del sector, Edson Valdez, advirtió que, si el Gobierno no atiende sus demandas, podrían asumir medidas más drásticas, incluido un paro indefinido a partir del lunes.

Anuncio de paro nacional

Desde Santa Cruz, la dirigencia del transporte federado del país también anunció un paro nacional indefinido, que se activaría tras el ampliado nacional convocado para este sábado a las 10:00 en la ciudad de Cochabamba. La determinación fue asumida en una reunión que contó con la participación de representantes del transporte urbano, intermunicipal e interprovincial.

“El ampliado ha determinado ir a un paro nacional del transporte federado una vez que se realice el ampliado nacional”, señaló Bismark Daza, dirigente de la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte Santa Cruz (Fedectrans).

Incremento del pasaje

En Santa Cruz, el transporte urbano sindicalizado descartó sumarse al paro, pero anunció un incremento del pasaje de Bs 2,30 a Bs 5, medida que fue rechazada por la población y por la Alcaldía. El aumento se dio en medio de una jornada marcada por la escasez de micros y largas esperas en las paradas.

En La Paz, los transportistas ya aplican nuevas tarifas. La Federación Chuquiago Marka informó que los minibuses cobran Bs 4,50 en tramo corto y Bs 5,50 en tramo largo; los buses, Bs 3 y Bs 3,50, respectivamente. En el caso de los trufis, las tarifas oscilan entre Bs 3,50 y Bs 6,50, según el recorrido.

La Asociación de Transporte Libre de La Paz (ATLP) también anunció incrementos, elevando el pasaje de minibuses hasta Bs 5, y en la zona Sur hasta Bs 6. El transporte interciudad entre La Paz y El Alto subió de Bs 2,50 a Bs 5.

Gobierno llama al diálogo

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, afirmó que el Gobierno está abierto al diálogo con transportistas y alcaldías, responsables de regular las tarifas municipales, pero advirtió que no se permitirá la especulación ni aumentos desmedidos.

“El Gobierno está absolutamente abierto al diálogo. Vamos a instalar mesas con distintos sectores”, señaló.

Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, cuestionó el alza del pasaje y sostuvo que el combustible no representa más del 20% de los costos del transporte. Recordó además que el Gobierno redujo aranceles a repuestos, llantas y lubricantes.

“Subir el pasaje no tiene sentido, porque los choferes van a perder mercado”, afirmó.

Lupo explicó que la eliminación del subsidio permitirá generar ahorro fiscal destinado a programas sociales como el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y un nuevo programa de transferencias para personas sin aportes, además de recursos para municipios, universidades y gobernaciones.

Alcaldía de Santa Cruz rechaza alza

El alcalde de Santa Cruz, Jhonny Fernández, reiteró que el Gobierno Municipal no autorizó ningún incremento en el pasaje y recordó que la tarifa vigente es de Bs 2,30, por lo que cualquier cobro superior carece de respaldo legal. Informó que en la ciudad circulan cerca de 11.000 micros, de los cuales 6.600 operan con diésel, y anunció controles municipales para evitar la especulación.

Pese a ello, este viernes Santa Cruz amaneció prácticamente sin micros. La demanda de taxis y servicios por aplicaciones se disparó, provocando un aumento en los precios, mientras que mototaxis, camionetas y trufis improvisados ofrecían servicios a tarifas elevadas.

El conflicto del transporte se mantiene abierto y amenaza con profundizarse en los próximos días, mientras la población continúa siendo la más afectada por la falta de un servicio regular y tarifas claras.