
TARIJA – Tras un fin de semana histórico, la ciudad de Tarija ha ratificado su posición como una de las plazas más apasionadas y leales del fútbol nacional. El paso de la Selección Boliviana por la «Chura» no solo dejó un empate 1-1 frente a Panamá, sino una demostración de fervor popular que abre las puertas para que el combinado nacional retorne de manera permanente al sur del país.
Desde el arribo del plantel el pasado viernes, la capital tarijeña se volcó a las calles. Miles de aficionados protagonizaron un recibimiento multitudinario que se extendió desde el aeropuerto hasta el hotel de concentración, tiñendo la ciudad de rojo, amarillo y verde.
El punto alto de la previa se vivió el sábado, cuando el cuerpo técnico decidió abrir las puertas del entrenamiento ante la masiva presencia de hinchas. Lo que debía ser una práctica cerrada se transformó en una fiesta de cánticos, seguida por un espectacular «banderazo» nocturno con bombos y pirotecnia que unió a familias enteras bajo un mismo sentimie
El día del encuentro, el Estadio IV Centenario lució sus mejores galas. A pesar de que el marcador final terminó en tablas, la energía de la tribuna nunca decayó. La afición tarijeña demostró que su respaldo trasciende los resultados, manteniendo un aliento incesante durante los 90 minutos de juego.
«Tarija demostró que el fútbol es un sentimiento generacional. Este apoyo incondicional fortalece al grupo y nos hace sentir locales en cada rincón del departamento», destacaron miembros del plantel nacional al finalizar el encuentro.
La calidez del público y la impecable organización han dejado un mensaje claro a la Federación: Tarija merece ser un punto fijo en el calendario de la Verde. La promesa de volver pronto quedó latente entre los jugadores y el cuerpo técnico, quienes se despidieron conmovidos por el cariño de una ciudad que, más que una sede, se comportó como el «jugador número 12».
Con esta respuesta del público, Tarija se consolida como un escenario estratégico para fortalecer el vínculo entre la selección y su hinchada de cara a los próximos desafíos internacionales.






