La sesión ordinaria del Concejo Municipal de Santa Cruz volvió a evidenciar las tensiones políticas que atraviesan los bloques legislativos. Lo que debía ser una jornada de tratamiento de informes terminó en gritos, acusaciones y la suspensión abrupta del encuentro.

Durante la sesión, vecinos presentes increparon al presidente en ejercicio del Concejo, José Alberti, exigiendo respuestas sobre la concesión de mercados y la aprobación del Presupuesto Operativo Anual (POA). Alberti recordó que este presupuesto fue aprobado “por decretazo” del alcalde Jhonny Fernández, lo que reavivó el debate entre los sectores aliados y opositores dentro del hemiciclo.

El bloque de Unidad Cívica Solidaridad (UCS) solicitó reinstalar la sesión para la elección de la nueva directiva, propuesta que derivó en discusiones y acusaciones cruzadas. Ante la falta de orden, Alberti decidió suspender la sesión.

El concejal Federico Morón acusó a los representantes de UCS y al concejal Juan Carlos Medrano de intentar “boicotear las sesiones” y de recurrir a la confrontación como estrategia política. Afirmó que los grupos que increpaban desde el público eran afines al oficialismo municipal.

La sesión para la elección de la nueva directiva fue reprogramada para el lunes, pero el clima político dentro del Concejo continúa tenso, con bloques fracturados y acusaciones de manipulación política en torno al control de la directiva.