
La Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA) informó que durante la gestión 2025 el sector avícola registró un desempeño positivo y sostenido, tanto en niveles de producción como de consumo, consolidándose como un componente clave para la seguridad alimentaria y la economía productiva del país.
Según el balance departamental de la presente gestión y las proyecciones para 2026, el consumo de carne de pollo se mantuvo estable respecto al año anterior, aunque con un ligero incremento en la cantidad consumida por persona, lo que refleja una demanda constante. En el caso del huevo, el crecimiento fue más significativo, alcanzando un consumo superior a las 546 unidades per cápita anuales hasta julio, marcando una tendencia al alza.
Estos resultados, de acuerdo con el sector, evidencian la confianza de la población en la producción nacional y la relevancia de los productos avícolas en la canasta familiar boliviana.
En el ámbito productivo, durante 2025 se importaron 2,1 millones de aves reproductoras pesadas destinadas a la producción de carne de pollo, cifra que representa un incremento del 12% en relación con la gestión pasada. De igual manera, las reproductoras livianas, utilizadas para la producción de huevos, alcanzaron una ocupación del 75% de las granjas, con un crecimiento del 22% respecto al periodo anterior.
El presidente de la ADA, Enzo Landívar, señaló que estos indicadores confirman la fortaleza del sector y permiten proyectar un escenario favorable para la próxima gestión.
Santa Cruz reafirma su liderazgo como principal polo avícola del país, concentrando entre el 95% y 98% de la producción de pollito bebé de engorde, además de alrededor del 80% de pollita bebé para postura, abasteciendo de manera sostenida a los distintos departamentos.
Durante la gestión 2025, el departamento produjo 176 millones de pollos de engorde, con un promedio mensual de 15,5 millones, lo que representa cerca del 67% de la producción nacional, estimada en 174 millones de unidades.
Landívar concluyó que el crecimiento interanual ratifica al sector avícola como uno de los pilares del desarrollo productivo y de la seguridad alimentaria del país, con perspectivas alentadoras para la gestión 2026.








