
El director del Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi), José Antonio Rivero, advirtió que el desvío del Río Grande está afectando directamente al municipio de El Puente y, al mismo tiempo, provocando que sus aguas se encaminen hacia las nacientes del río Ibare, lo que representa un riesgo para las poblaciones y actividades productivas de Beni.
Rivero explicó que la Gobernación de Santa Cruz, a través del Searpi, realiza estudios y trabajos de coordinación para mitigar los daños, luego de que se identificara que el cauce natural del Río Grande presenta una fuerte sedimentación en un tramo de más de 80 kilómetros.
“Nos preocupa que este fenómeno haya comenzado en 2024 con una sedimentación leve que pudo haberse controlado, pero al no realizarse acciones oportunas, la situación se agravó. Ahora estamos cerca de la época de lluvias y la emergencia puede intensificarse”, alertó.
Según el informe del Searpi, el desvío del río ha generado una afectación del 62% en zonas productivas y ganaderas de El Puente. Ante ello, se sostuvieron reuniones con autoridades locales y organizaciones del sector, quienes expresaron su preocupación y se comprometieron a coordinar medidas preventivas antes de la llegada de los primeros turbiones previstos para mediados de noviembre.
Rivero señaló además que la problemática no solo compromete a Santa Cruz, sino también al Beni, ya que el río Ibare, que nace en territorio cruceño, recorre municipios benianos como San Andrés, Loreto, Trinidad y San Javier. “Estamos coordinando con instituciones de ambos departamentos porque el impacto trasciende los límites departamentales”, sostuvo.
La Gobernación cruceña anunció que mañana se realizará una reunión en Trinidad con representantes de Beni, Santa Cruz, Fegabeni y comités cívicos, con el fin de definir acciones conjuntas y evitar que la situación se convierta en una emergencia mayor en plena temporada de lluvias.








