SANTA CRUZ DE LA SIERRA – Pese a las declaraciones del Ejecutivo Municipal sobre la regularización de pagos, el Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra enfrenta una severa crisis administrativa. Según datos del Sistema de Gestión Pública (Sigep) revelados por el concejal José Alberti, la municipalidad arrastra una deuda salarial de Bs 179.103.417 acumulada entre septiembre y diciembre del año pasado, afectando a más de 11.000 funcionarios.
La falta de pagos ha golpeado con mayor fuerza al sistema sanitario. De la deuda total, Bs 102.843.565 corresponden exclusivamente al personal de salud, quienes actualmente cumplen su tercera jornada de un paro de 96 horas y una semana de ayuno voluntario.
El desglose de la deuda por meses refleja un incremento crítico hacia el cierre de gestión:
• Septiembre: Bs 1.055.124
• Octubre: Bs 6.360.038
• Noviembre: Bs 86.041.348
• Diciembre: Bs 85.646.906

La crisis financiera se vio agravada recientemente por una orden de apremio contra el alcalde Jhonny Fernández debido a sueldos devengados de 27 funcionarios reincorporados. Aunque el burgomaestre aseguró que la medida quedó sin efecto tras cumplir con la reincorporación, el malestar persiste en el resto de la planilla municipal.
Por su parte, el vocero municipal, Bernardo Montenegro, y el secretario de Salud, Marcelo Téllez, informaron que la habilitación del Sistema de Contrataciones Estatales (SICOES) en enero ha permitido iniciar los desembolsos. Según Téllez, ya se cancelaron dos meses al personal con ítem y se prevé que los pagos al personal por contrato inicien de manera inmediata.

Para el concejal José Alberti, el problema trasciende los salarios. El legislador advierte que la Alcaldía se encuentra en una «quiebra técnica», señalando que la deuda a corto plazo supera los Bs 1.000 millones.
«Además de los sueldos impagos, existen compromisos pendientes por Bs 200 millones con el operador de basura y deudas significativas con empresas constructoras y proveedores de servicios», enfatizó Alberti.
La administración municipal espera que la operatividad total del sistema financiero en este nuevo ciclo anual permita mitigar las protestas y normalizar los servicios básicos de la ciudad, especialmente en los centros hospitalarios.