
Ante la escasez de combustible que afecta a la población de Trinidad, el alcalde Cristhian Cámara anunció una medida firme para frenar la reventa y el acaparamiento de carburantes: ofrecerá una recompensa de un salario mínimo vital (Bs 2.750) a toda persona que denuncie, con pruebas, a quienes estén incurriendo en la reventa ilegal.
“Vamos a dar de recompensa un salario mínimo vital al que dé muestras de alguien que esté revendiendo. Eso yo lo voy a dar directamente, un salario mínimo vital vamos a dar al que denuncie y se pueda frenar a esa persona, porque está prohibido revender combustible”, expresó la autoridad municipal, visiblemente indignado por la situación.
Las denuncias podrán hacerse al número 72841797, y deben incluir pruebas que permitan tomar acciones concretas contra los responsables.
El Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad reafirma su compromiso con la población y asegura que no permitirá que unos pocos lucren con la necesidad de muchos. “Lideramos con firmeza, actuamos donde otros dudan”, enfatizó Cámara.










