Bolivia vivió este domingo 12 de octubre el ultimo debate presidencial, organizado por el Tribunal Supremo Electoral, a una semana del balotaje que definirá al próximo presidente. Los candidatos Tuto Quiroga (Libre) y Rodrigo Paz (PDC) presentaron sus planes sobre economía, justicia, seguridad, recursos estratégicos y desarrollo productivo.

El sorteo previo determinó el orden de intervenciones y otorgó la última palabra a Quiroga. El debate se desarrolló sin confrontaciones personales y se centró en diagnósticos y soluciones a los problemas del país. En paralelo, militantes de ambos partidos siguieron el encuentro de manera organizada, mientras la ciudadanía observaba los contrastes entre los programas.

En materia económica, Paz propuso un modelo de redistribución de ingresos y alivio tributario para pequeños empresarios, mientras Quiroga planteó un financiamiento externo de 12.000 millones de dólares para reactivar la economía, garantizar combustibles y controlar la inflación. Ambos coincidieron en la necesidad de estabilidad y generación de empleo, aunque con estrategias distintas.

En justicia y seguridad, Quiroga presentó un plan de reformas estructurales basado en meritocracia y digitalización de procesos, junto con medidas penales contra el narcotráfico. Paz planteó consensos mediante una “cumbre nacional” y la creación de una Policía Nacional profesional y coordinada con las regiones.

Respecto a hidrocarburos y litio, Paz defendió una Ley 50/50 y un modelo mixto que asegure beneficios regionales. Quiroga, por su parte, priorizó la seguridad jurídica para atraer inversiones, impulsar la industria de baterías y distribuir acciones entre la población. En agricultura, minería y turismo, ambos coincidieron en la importancia de fortalecer estos sectores, aunque con enfoques distintos: Paz priorizó infraestructura rural y riego tecnificado, mientras Quiroga destacó biotecnología y seguridad jurídica de la tierra.

El debate dejó preguntas sin respuesta, como reformas constitucionales y el financiamiento de programas específicos, pero ofreció a los votantes información clara para comparar los programas y evaluar las propuestas de cada candidato. El encuentro reflejó un ejercicio democrático que permitió contrastar visiones y estrategias antes del balotaje.