El expresidente Evo Morales ironizó este domingo sobre la promesa del binomio presidencial Rodrigo Paz–Edman Lara de aumentar la Renta Dignidad de 350 a 2.000 bolivianos mensuales, calificándola como una oferta simplista y poco viable, similar a un “Chapulín Colorado” que lanza promesas sin respaldo financiero.

En su programa dominical, Morales analizó los resultados de la primera vuelta electoral y atribuyó el significativo voto nulo a un rechazo contundente al oficialismo y a su candidatura, al gobierno de Luis Arce y a las instituciones que, según él, actuaron para impedir su participación. Señaló que ese voto nulo pone en duda la legitimidad del próximo gobernante.

“El pueblo, sabio y consciente, dio un voto castigo a la traición, la corrupción, la persecución y la privatización”, afirmó Morales, antes de cuestionar la propuesta de Paz-Lara: “Ofrecen 2.000 bolivianos de Renta Dignidad, pero no hay plata para eso. Nosotros hicimos estudios y solo se evaluó un pago adicional de 100 bolivianos”.

El exmandatario recordó que durante su gobierno se consideró la posibilidad de un aguinaldo a medio año para los adultos mayores con el fin de aliviar la pobreza extrema, pero finalmente la idea fue descartada por inviabilidad financiera. Por ello, insistió en que “hay que ofrecer lo que se puede cumplir” y mostró escepticismo sobre la promesa del binomio opositor, aunque respetó su derecho a plantearla.

Además, Morales estimó que entre un 10% y 12% del apoyo recibido por Paz-Lara proviene de simpatizantes del evismo, y lamentó que líderes como Andrónico Rodríguez y Eduardo del Castillo estén negociando cargos o beneficios con los candidatos de la segunda vuelta, en una actitud que calificó como oportunista.

En relación a las próximas elecciones subnacionales, Morales aseguró que su partido está preparado para competir en los 345 municipios del país, confiando en que los 1,5 millones de votos nulos representan una base de apoyo suficiente para recuperar terreno, pese a la pérdida de respaldo sufrida por el MAS.

Finalmente, Morales cuestionó el papel del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al que exigió transparencia y la publicación completa de los resultados del 17 de agosto, haciendo especial énfasis en la cantidad de votos nulos, blancos y la abstención, que, en su opinión, superan a los votos obtenidos por cualquiera de los dos candidatos que avanzaron a la segunda vuelta.