
En un acto histórico en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Edmand Lara juró como Vicepresidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, marcando el inicio de un nuevo capítulo político para el país. La ceremonia contó con la presencia de autoridades nacionales, presidentes de países hermanos, representantes diplomáticos y ciudadanos de diversas regiones bolivianas.
Durante su discurso, Lara pidió disculpas a su familia, quienes no pudieron encontrar espacio para sentarse debido a restricciones del gobierno saliente. “Algunos están parados y otros se están mojando afuera, pero no importa. Les pido disculpas y también que aprendamos a perdonar”, expresó, extendiendo un mensaje de reconciliación hacia el expresidente Luis Arce.
Un día histórico y un nuevo comienzo
“Hoy es un día histórico, hoy comienza una nueva historia”, afirmó Lara, recordando la lucha frente a guerras sucias, ataques y obstáculos políticos. Evocó a grandes figuras de la historia boliviana: Túpac Katari, líder indígena; Zárate Vilca, defensor de la dignidad indígena; Eustaquio Zorduy, símbolo de coraje; Pedro Murillo; Juana Azurduy de Padilla; El Moto Méndez; Cañoto; Warnes y tantos otros patriotas que defendieron la libertad con sacrificio, amor y valor. “Las cosas grandes que logramos, las logramos juntos. Las veces que Bolivia se unió, Bolivia venció; las veces que se dividió, Bolivia sufrió”, destacó.
Reconocimiento al Presidente Rodrigo Paz Pereira
El vicepresidente saludó al Presidente Constitucional, Rodrigo Paz Pereira, deseándole sabiduría y salud para conducir el país: “Que Dios lo bendiga y le dé fuerza para llevar las riendas de esta patria”. También extendió su saludo a los presidentes de países hermanos, autoridades de los tribunales, legisladores, expresidentes y toda la ciudadanía que espera un futuro mejor.
Bicentenario y renacimiento nacional
Lara recordó que el nacimiento de este nuevo gobierno coincide con la conmemoración del Bicentenario de Bolivia, un momento para la reconciliación y reflexión sobre la historia nacional. “Bolivia no se construye negando su historia, sino abrazando su herencia. Somos hijos de la resistencia y del mestizaje, de los pueblos que defendieron la tierra y de los soñadores que fundaron la república”, afirmó.
El uniforme de la patria: símbolo de servicio y compromiso
El vicepresidente recordó su trayectoria en la Policía Boliviana y cómo la corrupción y el abuso le arrebataron la posibilidad de servir, pero nunca pudieron quitarle su convicción. “El verdadero uniforme no está hecho de tela, sino de principios, valores, coraje y amor a la patria. Hoy juro como vicepresidente con el mismo espíritu de aquel joven que soñaba con servir. Mi uniforme se llama Bolivia”, declaró, convocando a todos los ciudadanos a asumir su propio “uniforme de dignidad”: maestros, médicos, campesinos, comerciantes, obreros y estudiantes.
Un gobierno de reconciliación y esperanza
Lara enfatizó que el nuevo gobierno nace para unir y servir a todo el pueblo boliviano, transformando la crisis en oportunidad: “La corrupción no solo roba dinero, roba confianza, futuro y fe. Este gobierno no nace para administrar, nace para reconstruir”. Señaló también los desafíos inmediatos: escasez de combustibles, inflación y la necesidad de fortalecer las instituciones.
Unidad y patriotismo: un llamado a todos los bolivianos
En un emotivo cierre, Lara convocó a gremiales, empresarios, indígenas, estudiantes y trabajadores a unirse bajo un mismo objetivo: la reconstrucción del país y la defensa de la dignidad. “Que ningún boliviano vuelva a sentirse invisible. Que nadie más se quede atrás. Bolivia responderá: ¡Sí se puede! ¡Y estamos juntos!”, concluyó entre aplausos y ovaciones.
El acto cerró con un reconocimiento al pueblo boliviano y un llamado a la esperanza, la unidad y la transformación profunda, en un momento que marca el inicio de un gobierno comprometido con reconciliar la historia y construir un futuro común.








