
A poco más de una semana de haber sido electos, el presidente y vicepresidente electos, Rodrigo Paz y Edmand Lara, atraviesan sus primeras diferencias internas dentro del Partido Demócrata Cristiano (PDC), en medio del proceso de transición hacia el nuevo gobierno.
En una transmisión en vivo a través de TikTok, Lara afirmó que mantiene dificultades para comunicarse con el mandatario electo.
“Antes hablábamos seguido, pero ahora es difícil hablar con Rodrigo Paz. Ya no contesta las llamadas, ya no responde los mensajes”, expresó.
El vicepresidente electo sostuvo que la distancia se debe a que el futuro presidente “ahora está rodeado de personas” que se le acercaron tras el triunfo electoral. Pese a ello, dijo mantener su respaldo al proyecto político, aunque pidió a Paz “no dejarse emborrachar por el poder”.
“Rezaré para que Dios ilumine la mente y el corazón de Rodrigo Paz, para que no se deje corromper”, señaló el exoficial de la Policía.
Días atrás, Lara ya había generado repercusión al afirmar en sus redes sociales que “no sería la quinta rueda del coche”, asegurando que sus atribuciones como vicepresidente están definidas por la Constitución. Según explicó, su mensaje fue una respuesta a quienes cuestionan el rol que desempeñará en el nuevo gobierno.
Las declaraciones del vicepresidente electo provocaron reacciones diversas tanto en redes sociales como entre analistas políticos, quienes sugirieron que las diferencias internas deben resolverse en espacios privados. También recordaron que Bolivia es un Estado presidencialista, donde el titular del Ejecutivo concentra las principales decisiones de gobierno.
Asimismo, algunos analistas recomendaron a Lara enfocarse en la consolidación de la bancada parlamentaria del PDC y en la búsqueda de alianzas legislativas, además de mantener las líneas programáticas que promovió durante la campaña, como la lucha contra la corrupción y la reforma institucional de la Policía.










