La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó, con más de dos tercios de los votos, la reposición de la Biblia y el crucifijo en los actos de juramento de las nuevas autoridades.

Estos símbolos habían sido retirados durante las dos décadas de gobierno del MAS, pero en la primera sesión preparatoria de Diputados, legisladores de Santa Cruz y La Paz solicitaron su restitución, recibiendo el respaldo mayoritario del pleno.

Aunque un diputado de Beni recordó que Bolivia es un Estado laico, la directiva ad hoc aclaró que la decisión se tomó mediante un procedimiento democrático y respetando la votación del pleno.

De esta manera, los nuevos legisladores juraron frente a la Biblia y el crucifijo, marcando un retorno simbólico que reabre el debate sobre la relación entre la fe, la política y la identidad nacional.