En una jornada cargada de tensión política y reclamos ciudadanos, el Concejo Municipal de Santa Cruz instaló este martes una sesión ordinaria que reflejó la creciente fractura interna del ente legislativo y el descontento con la gestión del alcalde Jhonny Fernández.

La reunión comenzó pasadas las 8:30 de la mañana, bajo la dirección del presidente en ejercicio, José Alberti. Sin embargo, la convocatoria no logró reunir a la totalidad de los concejales. Los concejales de Unidad Cívica Solidaridad (UCS) —partido oficialista— Miguel Fernández,Gabriela Garzón,Denny Guzmán y Andrea Negrete, brillaron por su ausencia, al igual que los concejales del Movimiento Al Socialismo (MAS), Rosario Callejas y José Quiroz. Estas ausencias dejaron al descubierto las pugnas políticas que sacuden al Concejo y paralizan su funcionamiento.

Entre los concejales que sí acudieron a la sesión estuvieron Manuel Saavedra, Juan Carlos Medrano, Karina Orihuela, Edith Ávalos (suplente de Lola Terrazas) y Rolando Pacheco (suplente de Rosario Callejas). También hizo acto de presencia Maykol Negrete, pese a no estar habilitado legalmente para intervenir en el pleno, situación que generó cuestionamientos entre algunos presentes.

Lo que en principio parecía una sesión más del Concejo, rápidamente se convirtió en un espacio de catarsis ciudadana. Representantes del Comité pro Santa Cruz y vecinos de distintos distritos asistieron al encuentro para expresar su frustración con la actual administración municipal. A viva voz, muchos exigieron la renuncia del alcalde y pidieron la convocatoria a un cabildo ciudadano donde se debata el futuro del Alcalde.

Los concejales que tomaron la palabra no escatimaron críticas. Manuel Saavedra fue uno de los más vehementes al acusar a Fernández de “traicionar la confianza del pueblo cruceño” y dirigir “la gestión más corrupta que ha tenido este municipio en su historia”. Sus declaraciones fueron respaldadas por Juan Carlos Medrano, quien fue más allá al comparar la Alcaldía con “una mafia organizada que ha hecho de la corrupción un sistema”.

Medrano planteó además la necesidad de convocar al Tribunal Supremo de Justicia para que tome cartas en el asunto e investigue todas las denuncias en contra de la gestión edil. La propuesta fue bien recibida por otros concejales, que coincidieron en la urgencia de una intervención externa.

El tono más duro lo marcó el propio José Alberti, quien no dudó en solicitar públicamente la renuncia inmediata del alcalde. Afirmó que el Concejo “no puede seguir siendo cómplice del deterioro institucional” y que es momento de asumir responsabilidades ante la ciudadanía.