El caso que estremeció a la población de La Guardia fue resultado de una venganza planificada, según confirmó la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). La responsable, una joven de 22 años identificada como Carmen S. L. R., admitió haber atacado a sus sobrinos —una niña de cinco años y un niño de seis— con el propósito de desquitarse de su cuñada, a quien consideraba la causante de la pérdida de su embarazo.

De acuerdo con el director departamental de la Felcc, coronel Gustavo Astilla, las investigaciones determinaron que la agresora planeó el crimen con anticipación, aunque el blanco original era la madre de los menores. “El hecho fue premeditado, con motivaciones personales. La autora cambió de objetivo y atentó contra los niños cuando no encontró a su cuñada en la vivienda”, detalló.

El hecho ocurrió el 29 de octubre, cuando la mujer ingresó a la casa familiar con su pareja, Roberto A. S. (28 años). Según los reportes policiales, ambos utilizaron un arma de aire comprimido y otros objetos contundentes para golpear a los pequeños. Los investigadores encontraron manchas de sangre en la ropa de los sospechosos y restos hemáticos en el lugar del ataque.

Durante el proceso, la Felcc accedió a mensajes de voz y audios de WhatsApp enviados por la acusada semanas antes del crimen. En uno de ellos, amenazaba directamente a la madre de las víctimas: “Si le pasa algo a mi hijo, te vas a arrepentir. Hijo por hijo, acordate”. Esa advertencia se convirtió en una pieza clave dentro del expediente judicial.

Tras conocerse el ataque, un equipo de inteligencia de la Felcc desplegó un operativo en la zona de la avenida Moscú, donde los sospechosos fueron aprehendidos cuando intentaban escapar con maletas. El allanamiento permitió recuperar evidencias materiales que sustentaron la acusación formal del Ministerio Público.

El 31 de octubre, la menor de cinco años falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico grave, según el informe forense del IDIF. Su hermano continúa internado en terapia intensiva, bajo estricta observación médica.

El Ministerio Público recalificó el caso a infanticidio y tentativa de infanticidio. En audiencia de procedimiento abreviado, Carmen S. L. R. fue condenada a 30 años de prisión sin derecho a indulto, mientras que su pareja fue enviada con detención preventiva a la cárcel de Palmasola.

“El trabajo coordinado entre los investigadores y la Fiscalía permitió esclarecer el crimen en tiempo récord. Fue un acto de extrema violencia que no quedará impune”, declaró el coronel Astilla.

El crimen ha generado indignación y repudio en la sociedad cruceña, que exige mayor protección para los niños víctimas de violencia intrafamiliar. La Felcc anunció que mantendrá el seguimiento psicológico y judicial a los familiares, así como la custodia del menor sobreviviente.

Este nuevo caso de infanticidio refleja la grave crisis de violencia dentro del entorno familiar, que continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades policiales y judiciales del país.