
«Creemos que es importante saber distinguir entre la tarea de mediación y la de facilitación. Por eso afirmamos que siempre estaremos dispuestos a orientar, ofrecer criterios, facilitar el diálogo, ayudar a llegar a acuerdos, pero no mediar», dice un comunicado de la CEB.
La Iglesia Católica aclaró que en ningún momento ha manifestado directa o indirectamente su deseo de ser mediadora en el conflicto, pero sí ha está dispuesta a facilitar diálogo
Instó a que «las partes en conflicto sean capaces de sentarse y dialogar sinceramente para caminar juntos en la mesa de concertación, con un espíritu abierto, sin amenazas, ni intransigencias, y en búsqueda de la paz, la verdad, y la justicia».








