Una vela encendida para buscar ropa se convirtió en tragedia para Dominga Pedraza y su familia. La explosión de galones de gasolina almacenados en su vivienda para venta al raleo acabó con la vida de su hija de 8 años y dejó gravemente heridos a tres de sus hijos, incluyendo una bebé de 8 meses y una adolescente embarazada de 17 años.

Dominga recuerda la desesperación de aquella noche: al percatarse de que la habitación donde dormían sus hijos se incendiaba, rompió la malla de la ventana y logró sacar a tres de ellos. “No pude rescatarla, solamente salvé a tres”, dijo entre lágrimas.

La menor de ocho meses se encuentra en el Hospital de Niños, con quemaduras de tercer grado y pronóstico reservado. La adolescente de 17 años está internada en el Hospital Japonés, con quemaduras que afectan el 80% de su cuerpo; actualmente recibe asistencia ventilatoria y procedimientos quirúrgicos, con riesgo vital.

El tercer hijo herido, un varón, presenta quemaduras en la espalda; su estado aún se encuentra bajo evaluación médica.

La familia enfrenta ahora no solo el dolor de la pérdida, sino también los altos costos médicos y los gastos del entierro de su hija. Quienes deseen ayudar pueden comunicarse al 650 – 24659.

Hasta el momento, las autoridades no han emitido un informe oficial sobre las causas de la explosión. Los equipos de salud siguen atendiendo a los heridos, en las próximas horas se espera un informe sobre su evolución