
La tensión política en la Vicepresidencia de Bolivia escaló este martes 23 de diciembre de 2025, tras las fuertes declaraciones del exfuncionario Jaime Soliz contra el vicepresidente Edmand Lara. Soliz, quien renunció a su cargo el 16 de diciembre, instó públicamente a Lara a dejar el cargo, cuestionando su capacidad y preparación para ejercer la función.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Soliz aseguró que Lara “no está en su sano juicio” y que su permanencia podría afectar la democracia y el funcionamiento institucional. Asimismo, lo acusó de intentar desestabilizar el mandato del presidente Rodrigo Paz con el objetivo de acceder a la presidencia de manera irregular, presuntamente mediante alianzas con organizaciones sociales.
En su declaración titulada “Mensaje al vicepresidente”, Soliz describió a Lara como un funcionario “incontrolable” y cuestionó su ética por recibir y distribuir supuestos regalos de origen chino, señalando que esta acción podría constituir un delito. Además, reveló que Lara rechazó someterse a una evaluación psicológica que él mismo le había sugerido.
El exfuncionario detalló que hace dos semanas se entregaron 10.000 juguetes navideños, donados por un ciudadano identificado como Huang, los cuales Lara distribuyó sin verificar su procedencia. La Vicepresidencia atribuyó los obsequios a personas llamadas Brian y Chang, aunque Soliz puso en duda esta versión.
Por su parte, Lara respondió calificando a Soliz de “mentiroso” y asegurando que su contratación fue “por lástima”, al tiempo que se declaró en una “oposición constructiva” dentro del Gobierno.
Soliz sostuvo que su renuncia fue inevitable debido a la falta de orden y coordinación en la Vicepresidencia y reiteró que la permanencia de Lara en el cargo podría comprometer la estabilidad institucional. “Este cargo le ha quedado grande; no tiene la preparación necesaria para enfrentar el estrés y las responsabilidades que conlleva”, concluyó.







