
Estados Unidos activó una segunda fase de su operación militar en Venezuela luego de confirmar la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante un operativo ejecutado en la madrugada del viernes en Caracas.
Los primeros hechos se registraron alrededor de las 02:00 de la madrugada, cuando se produjeron explosiones en instalaciones militares estratégicas de la capital venezolana, entre ellas Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota. Minutos después, un apagón de alcance nacional dejó sin energía eléctrica a gran parte del país.
Aproximadamente a las 03:15, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó públicamente, a través de redes sociales y declaraciones a medios de comunicación, que Nicolás Maduro había sido capturado en lo que calificó como una “operación quirúrgica”. Horas más tarde, autoridades estadounidenses confirmaron que tanto Maduro como Cilia Flores ya se encontraban bajo custodia federal fuera del territorio venezolano.
Tras estas confirmaciones, el Comando Sur de Estados Unidos anunció la activación de la fase denominada “extracción total” y emitió un ultimátum de seis horas dirigido a los principales dirigentes políticos y militares que aún permanecían en funciones. Según fuentes militares, el mensaje advirtió que, de no producirse una rendición incondicional, se procedería a una segunda ola de acciones selectivas.
En ese contexto, se informó que figuras clave del oficialismo, como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y la vicepresidenta Delcy Rodríguez, habían sido ubicadas y se encontraban bajo vigilancia permanente de los sistemas de inteligencia. Asimismo, se reportó el cierre total del espacio aéreo venezolano y el cerco a instalaciones gubernamentales estratégicas.
Paralelamente, Estados Unidos habilitó un corredor de salida para mandos medios y funcionarios que decidieran desertar, mientras reforzó su presencia militar en el Caribe con el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford frente a las costas venezolanas.







