
En el municipio de San Julián, conocido como la capital girasolera de Bolivia, se celebró el Día Nacional del Girasol, un evento que reunió a más de 30 empresas, productores y líderes del sector agrícola para compartir información sobre innovaciones tecnológicas, manejo sostenible y soluciones frente a retos como la maleza parásita “jopo” que afecta al cultivo. La jornada incluyó demostraciones en parcelas con nuevos híbridos, técnicas de nutrición vegetal, fertilización, manejo de suelos y control de plagas, con el objetivo de mejorar la productividad y sostenibilidad del girasol en el país.
Organizado por la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), el evento destacó la importancia estratégica del girasol para la economía nacional, con una producción que en 2023 alcanzó más de 185 mil toneladas métricas y generó divisas por más de 158 millones de dólares, situándose como el segundo producto en exportaciones no tradicionales después de la soya. Jaime Hernández, gerente técnico de ANAPO, subrayó que el girasol ha sido un pilar en la diversificación productiva y en la generación de divisas, con una proyección de exportaciones que sobrepasa los 120 millones de dólares para la presente campaña.
Asimismo, se resaltó la necesidad de apoyar a los productores frente a fenómenos climáticos adversos como la sequía, que disminuyó significativamente el área de siembra y el rendimiento del cultivo. Durante el evento, se enfatizó en la importancia de un fondo de reactivación económica para garantizar la viabilidad de campañas futuras. La presentación de híbridos de alto rendimiento con tecnologías como Clearfield, adaptados a condiciones locales, también fue parte central del encuentro, ofreciendo opciones confiables para combatir la maleza y optimizar la producción








