La movilización de la Central Obrera Boliviana (COB) de este lunes en La Paz terminó en enfrentamientos con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los marchistas antes de que pudieran llegar a la Casa Grande del Pueblo.

El incidente se produjo minutos después de que Mario Argollo, dirigente máximo de la COB, abandonara la mesa de diálogo convocada por el Gobierno para tratar el Decreto Supremo 5503. Según testigos, los manifestantes hicieron uso de pirotecnia e incluso detonaron “cachorros de dinamita”, explosivos característicos del sector minero, al que pertenecen muchos de los participantes.

Los uniformados, equipados con escudos, intentaron protegerse mientras respondían con gases químicos, en un operativo que generó momentos de tensión y alarma entre los vecinos y transeúntes.

El hecho evidencia la creciente polarización entre los sectores sociales movilizados y el Ejecutivo, así como las dificultades para alcanzar consensos sobre el polémico decreto. La situación permanece bajo vigilancia de las autoridades mientras se mantiene la expectativa sobre nuevos llamados al diálogo por parte del Gobierno.