La Oficina de Prensa de la Santa Sede informa que, » a las 20:00 horas, en el Altar de la Confesión de la Basílica de San Pedro, como se había anunciado, tuvo lugar el rito de la Clausura del Féretro del Romano Pontífice.

Durante el rito, presidido por el Cardenal Camerlengo, el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas dio lectura al ‘Rogito’, que fue depositado en el féretro al final de la celebración.

Además de los indicados en la Notificación de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas, participaron en el rito algunos familiares del Papa difunto.

La celebración, realizada según las prescripciones del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, terminó a las 21 horas. Durante la noche, el Capítulo de San Pedro asegurará una presencia de oración y vigilia ante el cuerpo del Pontífice, hasta los preparativos de la Santa Misa de mañana por la mañana».

El rito de clausura del féretro del papa Francisco se celebró en la Basílica de San Pedro con una ceremonia íntima y solemne, que marcó el fin de tres días de homenaje y oración. El cardenal camarlengo Kevin Joseph Farrell presidió la ceremonia, en la que participaron altos dignatarios de la Iglesia y algunos familiares del Pontífice.

El acto, que no fue transmitido por la televisión vaticana para respetar la privacidad de la familia papal, siguió estrictamente las pautas del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis.

La ceremonia comenzó con la lectura del rogito, un texto en latín que sintetiza la vida y legado del Papa Francisco. Posteriormente, el rogito, junto a medallas y monedas acuñadas durante su pontificado, fue colocado en el interior del féretro, que ya contenía los restos del Papa. Luego, se cubrió el rostro del Pontífice con un velo blanco de seda y se procedió al sellado del ataúd de madera y zinc.

El evento concluyó con una oración de los cardenales presentes, entre ellos el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, y otros altos representantes de la Iglesia. A lo largo de los tres días anteriores, miles de fieles se acercaron a la capilla ardiente en la Basílica de San Pedro para despedirse del Pontífice.

Con el cierre del féretro, se dan por concluidos los tributos al Papa Francisco, quien falleció el pasado lunes a los 88 años, tras sufrir un ictus. El sábado se celebrará su funeral, y en los días posteriores, el Cónclave se reunirá para elegir a su sucesor, marcando el fin de más de doce años de un pontificado histórico.