El Gobierno boliviano, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, expresó este jueves su rechazo categórico a las declaraciones de la diputada chilena María Luisa Cordero, a quien acusa de haberse referido en términos racistas y xenófobos hacia el pueblo boliviano.

En un comunicado oficial, la Cancillería calificó la intervención de la legisladora como “inaceptable”, señalando que constituye una afrenta no solo al Parlamento y al pueblo chileno, sino también a la ética médica.

“El infundado pronunciamiento no debe afectar la relación bilateral entre ambos países, la cual se sostiene sobre la base del respeto y la cooperación en el marco de la Diplomacia de los Pueblos por la Vida”, señala el documento.

Asimismo, la Cancillería boliviana anunció que se llevarán adelante las acciones diplomáticas correspondientes a través de los canales establecidos, con el fin de defender la dignidad del pueblo boliviano y preservar las relaciones bilaterales.