
El presidente Luis Arce reapareció públicamente en la Casa Grande del Pueblo, donde defendió su gestión económica y el proceso de industrialización impulsado durante su mandato, a pocos días de concluir su administración. En el acto, realizado con motivo del Bicentenario de Bolivia, se entregaron 256 obras ejecutadas en distintos puntos del país.
Arce destacó que, pese a las dificultades financieras y la reducción de ingresos por hidrocarburos, su gobierno logró invertir Bs 50.668 millones hasta septiembre de este año. “Hemos trabajado en tiempos difíciles, sin los recursos que antes teníamos, pero con la firme decisión de seguir construyendo una Bolivia productiva”, señaló.
El mandatario también hizo referencia a las declaraciones del presidente electo Rodrigo Paz, quien anunció la búsqueda de financiamiento externo para enfrentar los desafíos económicos. Para Arce, esa decisión confirma que su administración tenía razón al insistir en la aprobación de créditos que fueron bloqueados por sectores opositores y disidentes del propio MAS.
“Ahora que están por irse, aprueban los créditos que antes rechazaban. Cuando nosotros los pedíamos, decían que endeudábamos al país; hoy reconocen que esos recursos eran necesarios”, reprochó.
Durante su discurso, Arce cuestionó a quienes, según dijo, intentaron debilitar su gobierno desde distintos frentes políticos, y reafirmó que el modelo económico social comunitario permitió avanzar en el proceso de industrialización estatal.
“El miedo al modelo no es casual. Saben que cuando el Estado impulsa la industrialización, el crecimiento llega más rápido y con beneficios para todos los bolivianos”, enfatizó.
El mandatario anunció que en los próximos meses quedarán concluidos 170 proyectos industriales, como parte del legado de su gestión, y pidió a las nuevas autoridades proteger la política de industrialización, a la que calificó como “la ruta más segura para garantizar el desarrollo nacional”.









