
La activista Lilibeth Coímbra fue aprehendida en las últimas horas, acusada del delito de biocidio, tras ser vinculada con la muerte de cuatro perros que pertenecían a su propia hermana. El caso ha causado conmoción en la opinión pública debido al perfil de la involucrada, conocida por su activismo en causas sociales y medioambientales.
La denuncia fue presentada inicialmente por la hermana de Coímbra, quien no sospechaba que el envenenamiento de los animales pudiera haber sido perpetrado desde su entorno más cercano.
De acuerdo con la Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma), entidad a cargo de las investigaciones, se habría hallado en el teléfono de la activista una conversación en la que, presuntamente, manifestaba su intención de adquirir veneno con el objetivo de eliminar a los perros. Esta evidencia habría sido determinante para proceder con su aprehensión mientras continúan las indagaciones.









