
El presupuesto a la subvención de hidrocarburos para 2023 subió en 59 por ciento en comparación a lo proyectado en 2022, de 4.794 millones de bolivianos a 7.642 millones en un panorama de disminución de ingresos por exportaciones de gas y alza de importaciones de combustibles.
Analistas observaron con preocupación esta tendencia. Según el exviceministro de Hidrocarburos Guillermo Torres, el aumento de la subvención, sobre todo a los combustibles, fomenta el contrabando, el gasto público financiado con créditos y el aumento de la demanda por un producto barato.
«Esto se debe a una mala planificación y malas decisiones del Gobierno», manifestó Torres.
De acuerdo al proyecto del Presupuesto General del Estado (PGE 2023), para el próximo año se estimó que la subvención a hidrocarburos será de 7.642 millones de bolivianos. De éstos, 4.705 millones son para diesel oil; 2.637 millones, para insumos y aditivos; 157 millones como incentivo para la producción de petróleo; 106 millones, para el engarrafado de GLP, y 37 millones, para gas oil.
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