La escalada de precios en productos de la canasta básica genera preocupación entre las amas de casa en el mercado antiguo Abasto. El kilo de tomate se vende actualmente entre 13 y 15 bolivianos, cuando anteriormente podía encontrarse entre 4 y 5 bolivianos, según indicaron los compradores.

La falta de transporte eficiente y de combustible limita la llegada de productos frescos, lo que repercute directamente en los costos. «Antes compraba uno o dos kilos y ahora no alcanza ni para uno. Todo está subiendo», señaló una consumidora. Los comerciantes explicaron que si antes llegaban diez camiones diarios, ahora apenas cinco, lo que eleva aún más los precios.

En cuanto al plátano, los racimos se cotizan entre 30 y 50 bolivianos, según su tamaño: los pequeños a 30, medianos a 40 y grandes a 50. Las amas de casa comentan que, debido al encarecimiento, solo adquieren pequeñas cantidades para su consumo diario.

La ciudadanía expresa su preocupación por la inflación y la falta de diésel, factores que afectan la oferta de productos y encarecen la canasta familiar, dificultando la compra de alimentos básicos en la ciudad.