
En un hospital público de Riberalta, los profesionales de salud se ven obligados a realizar curaciones con cinta diurex, debido a la falta de tela adhesiva.
Sí, leyó bien: no hay tela adhesiva.
El mensaje que circuló entre el personal de consulta externa refleja la impotencia y frustración de quienes, pese a la precariedad, continúan atendiendo a los pacientes:
“Buenos días, colegas. Con todo respeto, informamos que en las condiciones actuales el servicio de consulta externa está realizando curaciones con diurex, ya que no tenemos tela adhesiva.”
En otras palabras, en lugar de un insumo médico se utiliza una cinta de oficina, una improvisación que raya en lo inhumano y que evidencia, una vez más, el abandono sistemático del sistema de salud pública.







