Propietarios de agencias de viaje en Sucre se declararon en emergencia y se sumaron al clamor nacional para que el Gobierno implemente medidas inmediatas como la declaratoria de cielos abiertos, que permita revitalizar la actividad turística en Bolivia. Aseguran que la crisis para el sector se agravó por la falta de dólares.

“Estamos en alerta todas las agencias de viaje. Desde el momento en el que comenzaron a escasear los dólares empezaron nuestros problemas. Todavía no nos recuperábamos de la pandemia y ahora creo que esta crisis es peor que la pandemia”, declaró Jimena Valda, secretaria General de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Bolivia. 

Según Valda, las limitaciones para acceder a dólares complican el pago de paquetes internacionales, que deben ser abonados en esta moneda, que en el mercado negro, “el costo es casi el doble”.

La situación es crítica, especialmente en una temporada alta de turismo que no puede ser aprovechada debido a las restricciones económicas. A esto se suma la preocupación por la posible reducción de frecuencias de vuelos internacionales hacia Bolivia, lo que limitará la llegada de turistas.

Las agencias de viaje insisten en que la solución pasa por la declaratoria de cielos abiertos. Para Valda, permitir la entrada de nuevas aerolíneas al país incrementaría la oferta de vuelos y ayudaría a estabilizar los precios de los pasajes aéreos.