
“La cura resulta peor que la enfermedad”, dice una popular canción de salsa, que fácilmente se aplica a la realidad boliviana. La medida adoptada por el Banco Central de Bolivia (BCB) de vender de forma directa el dólar ante la alta demanda de la divisa provocó largas filas y mucho descontento.
De hecho, muchas personas no pudieron acceder a la moneda extranjera en las instalaciones del ente emisor. Pero en Santa Cruz los dólares de la entidad no llegaron y la cotización no oficial superó ya el umbral fijado por el Gobierno.
En la región oriental, esta moneda extranjera se cotiza, en el mercado informal e incluso en algunas casas de cambio a Bs 7 para la compra y hasta 7,10 para la venta. Mientras que la cotización oficial se mantiene en Bs 6,86 y Bs 6,96.
Ayer el BCB decidió vender de forma directa el dólar para frenar la demanda inusual de la divisa. Desde el ente emisor, aseguran que este requerimiento extraordinario fue alimentado por especulaciones e información falsa que supuestamente se difunde por redes sociales. Incluso culpó a analistas que cuestionaron desde hace varios meses la caída de las Reservas Internacionales Neta (RIN).
Claudia Soruco, gerente de Tesorería del BCB, mantuvo la versión oficial y ante las filas registradas en las oficinas del ente emisor, aseguró que ante esta situación se decidió ampliar el horario de atención hasta las 21:00.
Incluso remarcó que, a través del Banco Unión, el BCB está vendiendo dólares sin restricciones en todas sus sucursales del todo, pero solo a personas naturales.
“No hay dólares”
Pese al anuncio oficial del BCB en Santa Cruz la moneda extranjera no llegó. EL DEBER recorrió tres sucursales del Banco Unión y verificó que la falta de dólares. Algunas personas indicaron que, en esta financiera, hasta el lunes se vendió de forma racionada la moneda.
En la sucursal de la avenida Irala, indicaron que solo se estaba vendiendo en la oficina central de la financiera, ubicada en el centro de la ciudad. Pero al ir hasta este lugar, indicaron que recién el miércoles se comenzaría a vender la divisa.
Esta misma respuesta dieron la sucursal del banco estatal ubicada en la avenida Viedma. Ahí incluso, unas personas que llegaron temprano indicaron que lograron comprar, pero de forma limitada.
“Solo me dieron 500 dólares, voy a tener que comprar a Bs 7 en otro lugar, porque debo pagar un tratamiento médico”, dijo una persona consultada por este medio.
Otros de los consultados, indicó que en otros bancos solo estaban vendiendo hasta 1.000 dólares.
En las casas de cambio ubicadas en el centro de la ciudad informaron a EL DEBER que la divisa “está llegando, pero se acaba rápido”.
“Los dólares llegan, pero se venden muy rápido, hay mucha demanda, solo nos duran hasta el mediodía. Estamos vendiendo hasta Bs 6,97”, indicó de un funcionario de una casa de cambio, que prefirió no ser citado.
La anterior semana, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) advirtió con realizar procesos penales por delitos financieros a las personas que, según el ente regulador, opine o de información que generen especulación.
Pero Pablo Mercado, libre cambista no tuvo problemas en manifestarse sobre esta situación. El hombre lamentó que hasta la fecha el Gobierno no de una solución y “mienta”.
“Esto es una crisis que realmente pone mal a las personas porque el mismo gobierno la está creando, la gente pide dólares no hay dólares, esa es la realidad”, dijo.
Esta escasez ha modificado el tipo de cambio. Mientras que el oficial es de hasta Bs 6,96, para la venta, Mercado asegura que ahora está a Bs 7 para compra y hasta Bs 7,10 para la venta.
En un sondeo de hecho en algunas casas de cambio, incluso, la anterior semana la moneda llegó a fluctuar hasta 7,20 para la venta.
“Así cambie la otra semana, 84.000 dólares a un importador, que necesitada dólares para pagar su mercadería”, sostuvieron desde una casa cambio.
Actualmente la demanda es impulsada, según estos negocios, por comerciantes e importadores, que deben comprar mercadería que debe ser pagan en dólares. Otro sector que está demando la divisa son los viajeros. A esto se suma, según ellos, persona que busca atesorar la moneda.
Análisis
El exdirector del BCB, José Gabriel Espinoza dijo que la medida generó un efecto adverso y cuestionó la política comunicacional del BCB, que, según él, fue errada.
“Ya no es cuestión de números de sino una cuestión de manejo de exceptivas, de señales. Todas las señales que se están dando son equivocadas”, dijo Espinoza.
Explicó que si bien hay gente que está especulando también hay otras que están demandando dólares porque los necesita “para hacer operaciones de comercio exterior, compras grandes y gente que ha tenido sus ahorros en bolivianos y que ahora los quiere convertir a dólares”.
EL DEBER










